martes, 6 de octubre de 2009

Buen cine mexicano.

La peli me gustó mucho, narra una historia de amor como excusa para acercarse al mundo de la vida cotidiana en una comunidad zapatista. Es muy interesante como muestra el funcionamiento de algunas cosas que venía leyendo, las prácticas educativas, la defensa del territorio, la importancia de la comunidad, la manera de resolver conflictos y desacuerdos, la amenaza constante de los paramilitares, las dificultades de la carencia, el vínculo entre las Juntas del Buen Gobierno (autoridad civil de las comunidades) con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (la estructura militar). Voy a tratar de conseguirla me pareció una peli sencilla, conmovedora y pedagógica, además la fotografía es muy buena y la música bellísima.
Fácilmente se puede hacer un contrapunto con otra película mexicana que vi ayer de casualidad (la proyectaron en una plaza en el marco de un encuentro de hábitat y me perdí los primeros quince minutos), “La Zona” de un director uruguayo (Rodrigo Pla).
“La Zona” muestra una serie de eventos que se desencadenan a partir de que tres adolescentes marginales entran a robar a un barrio privado hiper fortificado, los chicos matan a una mujer y se tirotean con los guardias de seguridad del barrio. Dos mueren en el tiroteo y el tercero se esconde en un sótano ya que no puede dejar la zona por la vigilancia, cámaras de seguridad y porque los vecinos se dedican a organizar una cacería para atraparlo. En el sótano conoce a Alejandro un chico de su edad que vive en el mundo irreal de la zona.
Me resultó interesante verlas casi juntas porque ambas plantean situaciones similares en el sentido de disconformidad con las normas de “afuera”, por lo cual limitan un territorio que será el “adentro”, donde el grupo que pertenece pone las reglas. En ambas se da el juego adentro/afuera, nosotros/los otros y por supuesto adentro están los amigos y afuera los enemigos, el afuera representa la amenaza, el peligro, la inseguridad, todo lo contrario a lo que sucede adentro.
Claro que en cada una de las situaciones el origen de esa división entre adentro y afuera y la necesidad de nuevas normas de convivencia son distintas (en “Corazón del tiempo” son 500 años de despojo, explotación y matanzas y en “La Zona” es una sensación de miedo, descontrol, incertidumbre e inseguridad) y también son muy diferentes las normas o leyes que se imponen al interior de cada grupo, las formas de resolver los problemas y desacuerdos (en “La zona” hay una escena muy impresionante en que violan el domicilio de uno de los vecinos para llevarse sus teléfonos y poder comprobar si fue el quien llamo a la policía al intentar echarlos de su casa le dicen “todavía estas en la zona, aquí la minoría acata lo que la mayoría decide”, en contraste en los Municipios Autónomos Zapatistas las decisiones se toman en asamblea por consenso lo que implica todo un ejercicio de respeto por la diferencia y de negociación para que nadie se sienta avasallado), la justicia por mano propia y el autoritarismo o la autoridad construida a través del respeto, el valor que se otorga a cada voz (quien tiene más dinero e influencias en “La Zona” y a todos los mayores de 15 años por igual en el caso de “Corazón del tiempo”, ya que en territorio zapatista en ese momento se alcanza la mayoría de edad).
Un vecino del la zona, considerado traidor por querer dar intervención a la policía y no estar de acuerdo con la cacería humana, casi al final de la película se pregunta “…cuando mi hijo crezca y pregunte, cómo le voy a explicar porque vivimos detrás de un muro…” quizás sea más fácil para quienes viven defendiéndose del asedio de las fuerzas paramilitares.
Les recomiendo que vean las dos películas, ambas son muy buenas y tienen muchas más cosas para observar que las que les cuento…estoy engripada, me duele mucho la cabeza y comparto algunas impresiones nada más, pero las pelis son muy ricas para mirarlas y discutirlas.
Ah!! Casi me olvido el domingo paseando por la Plaza Tapatía encontré una galería (que da a la fuente) con enormes cuadros en exposición, pero las paredes donde estaban montados estaban rotas. Los agujeros dejaban ver que lo que parecía la pared en realidad era una estructura metálica con paneles que cubrían murales realizados en la pared de verdad. Lo llamativo es que uno de los agujeros sólo dejaba ver uno pie y otro una inscripción que dice “no olvides”, no se si será parte de la obra como instalación (no lo parecía), pero me hizo acordar al cuento de Cortázar sobre las pintadas durante la dictadura, que son rápidamente borradas o tapadas, pero aún así permite que los personajes se comuniquen.

Comiditas ricas:
- Quesadillas con champignon.
- Pan con canela y azúcar (pan dulce).
- Conchas: pan dulzón con mucha miga, cubierto con una mezcla de azúcar y un poquito de manteca.
Me voy a la cama, me siento muuuuuyyyyyy mal…solo espero que no sea influeza o dengue!!!!

De todo un poco.

El jueves y viernes durante toda la tarde estuve participando de un seminario llamado “Historia cultural del México colonial”, lo dictó la Dra. En historia Gonzalbo. La verdad no fue nada del otro mundo pero aprendí algunas cosas interesantes, en realidad lo que me enganchó fue que lo organizara la Cátedra e Instituto de Estudios Literarios “Julio Cortazar” de la Universidad de Guadalajara, a Cortazar no me puedo resistir. La sede del instituto es un edificio muy lindo, con sala de conferencias y exposiciones de arte, todo muy top, bien de profes de literatura o historia snobs.
El viernes a la mañana estuvimos planificando los próximos encuentros del taller de foto de CODENI con Karla y Pepe, por suerte sintonizamos bastante con Karla y espero que podamos darle una vuelta interesante (el encuentro fue amenizado por unas crepas –panqueques- y wafles deliciosos).
A la noche, después del seminario que terminó a las 20, Benjamín había organizado una cena con amigos en casa. Tacos, quesadillas, guacamole, en fin un montón de comida, sólo pude acompañarlos un rato ya que también era la fiesta de los dos años de Ciudad para todos, y había quedado con Champi (amiga de Chayo) y algunos amigos suyos que íbamos juntos.
El sábado me costó levantarme (por la trasnochada), pero el taller estuvo bueno, coordine el encuentro y nos divertimos bastante. Los chicos están trabajando en contar una historia con imágenes y van surgiendo imágenes muy lindas (uno de los chicos eligió contar la historia de su tío que teje sillas, una nena eligió a su hermanita que esta todo el día en el puesto de diarios y revistas de su mamá, hay una abuela tejedora, un papá que trabaja en una calandria, bastante prometedor).
El taller empezó bastante desorganizado y recién ahora me vengo a enterar (pensé que yo era la descolgada que se sumaba tarde), eso hizo que a los chicos también les cueste engancharse con la actividad y en un mes tenemos que tener imágenes para la muestra que además sean “vendibles” (el objetivo de CODENI es recaudar fondos con la venta de las imágenes de los chicos).
Al principio sentí que me cambiaban la bocha a cada rato, después me di cuenta que la bocha cambió antes que yo llegue y nadie me avisó, pero el taller va a salir bien y los chicos están empezando a divertirse con las cámaras, lo demás es entre adultos.
Llegué del taller con dolor de cabeza así que me tiré un rato a dormir una siestona y a la noche me fui a ver “Corazón del tiempo” una ficción realizada íntegramente en Territorio Autónomo Zapatista, dirigida por Alberto Cortes.

domingo, 4 de octubre de 2009

Junté coraje y me animé al ciclismo urbano!!

Después que Gerardo me diera algunos consejos para andar en la ciudad y con un par de días de concentración y preparación psicológica finalmente, el miércoles a la noche hojeando la Guía Arquitectónica de Guadalajara tomé la decisión de hacer uno de los recorridos sugeridos para realizar en bicicleta.
El jueves me levante tempranito para evitar el sol abrasador del mediodía, cargué la mochi con agua, cámara de fotos, plano de la ciudad y guía arquitectónica, y me fui a buscar una bici (de las que presta el ayuntamiento gratuitamente, hay un puesto a unas 8 cuadras de casa).
Las bicis son tipo playeras y demoré un rato en acostumbrarme. Cuando quise frenar en la primer esquina instintivamente busque el freno en el manubrio y entre los nervios de no tener frenos y la indignación porque el ayuntamiento presta bicis sin freno, casi termino estampada contra un camión (un camión de verdad, no un colectivo que acá le dicen camión).
Cuando ya andaba medio canchera frenando con el pie, aunque la indignación no se me pasaba, me acordé que las bicis playeras frenan con los pedales. De más esta decir que toda mi indignación con el ayuntamiento se convirtió en ¡soy una tarada!, ¡cómo no me di cuenta antes! y cosas así.
Con los frenos bajo control recuperé la compostura y me animé a salir de la única avenida que tiene ciclovía, para seguir la ruta marcada por a guía arquitectonica. El problema es que la ruta sugerida para la bici indica ir en contramano en plena avenida llena de tránsito, decidí ir por una calle menos transitada y cuyo sentido de circulación me permitiera andar en la calle sin la amenaza permanente de autos, camionetas y camiones viniendo hacia mí.
Al final pude realizar el circuito (más o menos para no meterme en contramano), pero francamente vi muy poco de la arquitectura de la zona, más bien me dedique a esquivar colectivos, tragar el humo del caño de escape, sobresaltarme con cada bocinazo, controlar mis picos de estrés y por supuesto perderme.
A las once el sol estaba muy fuerte y, a pesar de algunas nubes que alargaron el rato en que es posible salir a la calle sin quedar pegado al asfalto, puse fin al primer capitulo de mi aventura sobre dos ruedas en Guadalajara. Devolví la bici intacta (intacta yo, la bici que me importa!!) y me fui a la biblio a tomar un poco de fresco y leer un rato.
En serio, dejando de lado algunos abusos automovilísticos el paseo en bici estuvo divertido y probablemente reincida es una forma distinta de ver la ciudad y sin duda más rápido que caminar para ir de un lado a otro.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿Cambio de planes?

Hace un rato me enteré que el taller de fotografía en CODENI termina el 7 de noviembre con la inauguración de la exposición. Eso es un mes antes de lo que yo tenía pensado y me obliga a repensar todo el mes de noviembre y la primera quincena de diciembre. ¿Qué me voy a quedar haciendo en Guadalajara? Esta claro que si decido pasar ese tiempo acá algo voy a encontrar, pero también podría aprovechar para ir a recorrer el norte del país, Gerardo me mostró unas fotos que dan ganas de salir corriendo para no perderse nada. México es un país muy grande y hay mucho más que playas y ciudades mayas para disfrutar. Me entusiasme mucho con Los Cabos (en Baja California Sur) que en realidad es lo más caro y top de todo México, pero los que saben dicen que vale la pena. Gerardo trabajo un año allá, así que tiene muchos amigos, podría usar couchsurfing para alojarme y hay unos pasajes aéreos desde acá super baratos (de una línea aérea chica que es bastante nueva). Eso sería cosa de una semana o diez días, pero los estados de Sonora, Durango, Coahuila y Chihuahua tienen un montón de bellezas naturales (desiertos, lagunas, ríos, bosques y montañas) y unas ciudades hermosas. En Chihuahua hay un tren que va entre desde la costa del Pacífico hasta la ciudad de Chihuahua entre las montañas, y me encantaría hacer ese paseo (además no es tan caro!) es el único tren de pasajeros que queda en México (El Chepe, mas info en http://www.chepe.com.mx/). En Coahuila hay un lugar que se llama Cuatro Cienagas, en el medio del desierto hay ciénagas con agua cristalina y especies únicas. En la Huasteca Potosina hay un lugar que se llama el Sótano de las Golondrinas, es un agujero en una formación rocosa tan grande que entra el Empire State Building de Nueva York completo, a la mañana muy temprano se pueden ver a miles de golondrinas que salen volando en círculos a buscar el alimento del día...Y así podría seguir.
Por otro lado me agrada esta cierta rutina que armé en la ciudad, es una cotidianeidad bastante relajada que disfruto mucho, la biblioteca, las caminatas, el mercado, Ciudad para Todos, Danzas prehispánicas, los fines de semana escalar; me gusta tener tiempo para ir a museos y ciclos de cine, para no andar corriendo de un lado a otro. Ya me había hecho a la idea de pasar aquí unos meses y siento que todavía no quiero meter todas mis cosas en la mochila y levantar campamento. Por ahí algunos viajes cortos… no se, pero ya me pico el bichito.
Además de un montón de datos muy útiles para recorrer México, Gerardo me prestó una Guía Arquitectónica de la Zona Metropolitana de Guadalajara que me esta resultando bastante interesante, trae datos de las construcciones, de los arquitectos y planos con recorridos sugeridos. No tengo un interés particular en la arquitectura, pero es una forma distinta de recorrer la ciudad y de paso aprender algo nuevo.

jueves, 1 de octubre de 2009

Cumple de Chayo y danzas prehispánicas

El lunes me levante medio dura después de la escalada (la lluvia impidió que elongara bien y eso no me ayudo), pero bastante entera para lo que fue el ejercicio. Salí temprano para la biblioteca y me pasé ahí todo el día (estoy leyendo El llano en llamas de Juan Rulfo, un escritor mexicano).
A la noche fui a festejar el cumple de Chayo a la casa de una amiga suya. Comimos cochinita pivil o cerdo enterrado, un plato típico de Yucatán ya que el cocinero es yucateco. El plato se llama así porque la carne se cocina entre 4 y 5 horas enterrada con brasas muy suaves.
Con la carne cocida hicimos tacos a los que por supuesto le agregaron chile (no falta en ninguna comida!). Conocí a un montón de amigos de Chayo, nos reímos mucho, pasamos un buen rato y quedamos en ir a Tlaquepaque el domingo próximo a tomar unas chelas y ver bailes folklóricos.
El martes me levanté un poco más tarde que lo usual y me fui hasta lo de Ismael (como 50 cuadras) a llevarle las zapatillas de escalar que me había prestado y después me pasé la tarde en la biblioteca.
De casualidad me acordé que había danzas en el monumento de la inmolación de Quetzalcoatl y me fui para allá.
Llegué dos minutos antes que empezarán y tuve oportunidad de preguntar un poco de que se trataba. Me explicaron que son danzas pre-hispánicas, celebratorias y de agradecimiento, se celebra el encuentro y se agradece a los 4 elementos. Lo que hacen los martes y jueves es ensayar para realizarlas en los cambios de estación, para agradecer las lluvias y otras celebraciones. Lo fundamental es recuperar la raíz cultural y dar continuidad a las tradiciones de los pueblos originarios.
Se danza en círculo alrededor de los tambores, el fuego y el incienso. Antes de ingresar al círculo a participar de la danza se “pide permiso” y uno es “bañado” con el humo del incienso para purificarlo, recién después puede tomar un lugar en el círculo y ser parte de la danza.
Ayer no me anime, pero el jueves voy a ir con ropa adecuada para bailar, la danza es bastante exigida físicamente así que vamos a ver si aguanto.
Hoy a la mañana amaneció un poco fresco (como 16°C), me quedé en casa lavando ropa y ordenando un poco mis papeles.
Recién después del mediodía fui a la biblioteca un rato para revisar los mails y volví a escribir en casa.En un rato ya me voy para lo de Gerardo que me dijo que tiene revistas de viajes con artículos sobre distintos lugares de México y fotos antiguas de Guadalajara, y de ahí vamos juntos a la reunión de Ciudad para Todos.